“A mediados de Abril ya habíamos hecho un “Máster acelerado” tanto en la fabricación de tejidos para mascarillas como en la confección de las mismas de forma segura.”

 

 

Hemos querido dar este título a nuestra entrada de blog de una forma un poco socarrona, para tratar uno de los temas que más nos ha traído “de cabeza” desde que nos aventuramos a vender mascarillas higiénicas protectoras.

 

Tras más de un mes de fabricación de mascarillas con nuestro tejido 7532 AMS, confeccionadas por voluntarios y utilizando retenes de producción para poder fabricar el tejido, suministrar mascarillas seguras a negocios y residencias de ancianos en Cantabria, a mediados de Abril ya habíamos hecho un “Máster acelerado” tanto en la fabricación de tejidos para mascarillas como en la confección de las mismas de forma segura.

 

Los laboratorios certificados (en aquel entonces básicamente AITEX) empezaban a colapsarse por el envío masivo de muestras de tejido, y desde Sanidad e Industria se buscaba una solución a la alta demanda de mascarillas para protegernos frente a la COVID-19.

 

En ese caldo de cultivo se gestó la norma UNE 0065:2020 “Mascarillas higiénicas reutilizables para adultos y niños. Requisitos de materiales, diseño, confección, marcado y uso”. Claro está, que ni los tiempos ni las formas fueron los mejores, pero la colaboración de expertos permitió definir unos criterios básicos y, ante todo, seguros para el usuario.

Como os podréis imaginar, básico y seguro suele ser todo lo opuesto a cómodo… pero esa es otra historia, no nos desviemos.

 

Al final, la norma trazó unas líneas de confección indicando tamaños medios, patrones y dimensiones finales, siempre basados en una máxima: que la mascarilla higiénica se pareciera a la quirúrgica y fuera sencilla de confeccionar.

 

Aquí surge la madre de este post:

¿Para qué cabezas se ajustaron los patrones?

Pues para unas cabezas estándar según la referencia “Steenbekkers, L. P. A. (1995). Child development, design implications and accident prevention, No. 1 in Physical Ergonomics Series. Norris B. and Wilson R. (1995). CHILDATA, The Handbook of Child Measurements and Capabilities-Data for Design Safety, DTI Consumer Safety Unit.”.

Estas cabezas eran mayoritariamente de niños y niñas estadounidenses, británicos y holandeses, y sus medidas estaban recolectadas en los años 80.

Es decir, teniendo en cuenta que la talla media ha aumentado considerablemente en los últimos 20 años, también podemos decir que el contorno medio de la cabeza ha variado y, además, los rasgos antropométricos de un individuo con “ocho apellidos” en cualquier idioma peninsular no son, ni por asomo, parecidos a los de un británico, un estadounidense o un flamenco sin duende.

A pesar de que el Instituto de Biomecánica de Valencia estuvo en las deliberaciones y contaba con un archivo de datos, es evidente que la decisión de las medidas no ha acertado del todo con nuestra estadística poblacional.

De este modo, las tallas infantiles tienen que cumplir, según norma, las siguientes dimensiones:

Y para más inri, resulta que los cambios en el diseño, en los materiales o en los métodos de confección son responsabilidad del fabricante y deben cumplir los métodos de ensayo y los criterios especificados.

 

Es por esto que nuestras mascarillas infantiles SLIMIT kids y SLIMIT print tienen unas dimensiones tan características, y es por esto que hemos tenido que añadir información y aconsejar sobre las tallas a partir de su puesta a la venta.

 

Hoy en día lo tenemos claro:

Si tu peque está [email protected] para su edad, decídete por una talla superior. Generalmente recomendamos las mascarillas SLIMIT kids talla S para niños y niñas más menudos, de 3-4 años como mucho.

La talla L de las mascarillas SLIMIT kids cubriría el espectro de los 6-7 años a los 10 años, salvo casos muy concretos en los que hablemos de chicarrones y debamos pasarnos a una talla adulto “adaptada” con métodos caseros o adaptadores SLIMIT Face-mask adapter.

Finalmente, nuestra recomendación es que para menos de 6 años se utilicen mascarillas SLIMIT kids Talla M.

 

 

Afortunadamente, nuestros diseñadores y la entrada en juego del acuerdo europeo UNE CWA 17755:2020 nos han dado más opciones, y actualmente tenemos unas mascarillas más que cómodas, como las SLIMIT Comfort, aptas para todos los usos, desde deporte hasta entornos profesionales, con una talla única infantil, que recomendamos hasta los 8-9 años (revisar contorno de cuello y cabeza y comparar con la Ficha Técnica del producto) y una talla adulto que se adapta perfectamente al contorno y facciones de jovencitos y jovencitas a partir de los 10 años.

 

Un detalle menor, pero muchas veces solicitado, es la pinza nasal para ajustar la mascarilla a la nariz. Pues bien, es opcional y la norma lo deja como accesorio (prácticamente no lo menciona). Nuestras mascarillas no lo tienen y además, en nuestra opinión, complica la confección y da problemas de lavado, incluso de integridad de la mascarilla (podría haber perforaciones o enganche y la mascarilla perdería su efecto).